Todavía deberías estar aquí: una carta a mi papá en el cielo en su cumpleaños

26 de marzo. Este día, como todos los demás días festivos e hitos, traerá consigo una nueva ronda de dolor, pena, dolor y lágrimas. Este es tu segundo cumpleaños en el cielo y te puedo asegurar que no será más fácil que el primero.

No pasa un día sin que no piense en ti y en cómo las cosas serían diferentes si todavía estuvieras aquí. Habrías visto a Tony y a mí graduarnos de la universidad con honores. Habrías visto mi última temporada de softbol universitario y la última temporada de fútbol universitario de Tony. Me habrías ayudado a mudarme para mi programa universitario de Disney y a Tony para la escuela de posgrado en Mississippi.



Aún podría llamarte por teléfono y pedirte indicaciones (y aunque estoy en Florida, no tengo ninguna duda de que habrías sabido cómo llevarme a donde necesito estar). Este no debería ser el segundo cumpleaños que celebramos. sin ti, porque todavía deberías estar aquí. No deberíamos saber cómo se siente todo esto.

Debería estar aquí animándonos y haciéndonos saber que estará aquí para nosotros en cada paso del camino. Deberías estar aquí, estar con mamá, vender helados (y cualquier otra cosa que pudieras) y haber continuado haciendo del mundo que te rodea un lugar mejor. Pero no estás aquí. Y no es justo. Sé que no tuviste elección en el asunto, y sé que estabas cansada porque diste mucho de ti con tanta libertad. Dios solo toma lo mejor, por eso te eligió a ti. Y te extraño más de lo que las palabras pueden decir.

Pero debido a que no estás aquí, tengo que vivir el legado que dejaste y espero hacerte sentir orgulloso de la persona que me enseñaste a ser. He crecido mucho desde que te fuiste, y he aprendido que definitivamente soy tu hija, y estoy orgulloso de todos los rasgos que me diste. Como dice la letra de una de mis canciones favoritas: 'Ha sido un día muy largo sin ti, amigo mío, y te lo contaré todo cuando te vuelva a ver. Hemos recorrido un largo camino desde donde comenzamos y te lo contaré todo cuando te vuelva a ver '. Feliz segundo cumpleaños en el cielo papi. Aunque todavía deberías estar aquí, sé que no cambiarías tu asiento en el cielo por nada. Extrañándote siempre y amándote por siempre.

Tu niña.