Pones mi alma en llamas

Frescos de Derrick


Cuando pienso en ti, empiezo a sentirme mareado. Podría estar conduciendo por la autopista 5, las ventanillas cerradas y la música a todo volumen, y algo desencadena el pensamiento de ti y de repente estoy en piloto automático, revirtiendo los recuerdos en mi mente como si no hubieran pasado meses y años desde He visto tu cara, como si no te hubieras ido y vivido tu vida mientras yo fui y comencé la mía, como si no me hubieras dejado ir.

Aunque a veces desearía que nunca lo hicieras.

Podría despertarme con el sonido de mi alarma, darme la vuelta en mi gran cama y recordarme a ti sin ningún motivo. La forma en que solías acurrucarte de costado, sin quejarte nunca cuando mis piernas se entrelazaban con las tuyas, o cuando mi cabeza de alguna manera terminaba en tu almohada y tu mitad de la manta metida debajo de mi barriga.

Siempre fuiste tan paciente, incluso con nuestros dos corazones obstinados.
Siempre tuviste ese control sobre mí, tu dulzura con asperezas.


Y tienes esa forma, incluso todavía, de volver a saltar a mi mente cuando menos lo espero.



Siempre olvidaría quién era yo en esos ojos verde hiedra tuyos; me recordaban a un bosque, de esos con senderos y recodos y vueltas. El tipo de bosque en el que podría perderme, a propósito.

Siempre me volviste loco. Loco en la forma en que quisiera abandonar todo lo que sabía sobre el amor y apoyarme en ti, en nosotros. Incluso cuando lo pienso ahora, me lleva de regreso a ese auto, a esos recorridos. Es como si pudiera ver tu mano en el volante, sentir la otra mano jugando con mi cabello, haciéndome perder la noción del tiempo y el lugar e incluso hacia dónde nos dirigíamos en esa carretera.


Eras el tipo de amor Nunca podré olvidar, el tipo de amor que puso mi alma en fuego .

Me hiciste reír cuando me dolía el corazón. Me hiciste olvidar mis imperfecciones y verlas como pequeñas peculiaridades que me convertían en mí. Escuchaste cada palabra y atesoraste cada sonrisa que cruzó mi rostro. Me hiciste enojar, feliz y loca y cada emoción que nunca supe que podía sentir.

Hiciste que todo en mí cobrara vida.


Y tal vez haya pasado el tiempo y nuestros mundos ya no estén unidos. Tal vez nuestras estrellas nunca estallen en los cielos del otro y nuestro 'te amo' no se besará en los labios del otro.

Pero nunca había sido de los que soltaban el amor con tanta facilidad.
Y nunca he sido alguien para olvidar.

Encendiste algo en mí que me hizo un poco más ligero, un poco más brillante, un poco más libre. Quizás no estábamos destinados a ser almas gemelas. Tal vez sea demasiado pronto para saberlo.

Pero siempre estaremos conectados, eres la brasa de mi hermosa quemadura.