Naciste desnudo y el resto es arrastre

Desde la década de 1990, RuPaul se ha abierto camino en la cultura pop, lo que ha obligado a un público más amplio a pensar en las limitaciones de las categorías de género. El programa demuestra cómo la identidad no cae naturalmente en simples binarios masculinos y femeninos y, en cambio, sugiere que la identidad combina elementos de ambos. El showDrag Race de RuPaul(ahora en su sexta temporada) utiliza con frecuencia el término 'realidad' para celebrar cómo la creatividad de género puede experimentarse no como una simple imitación, sino como una experiencia de identidad que es tan real como cualquier otra identidad. Como mínimo, las múltiples formas de arrastre reflejan la naturaleza ambigua de la identidad de género, exponiendo cómo los estrictos binarios de género con los que vivimos son una forma artificial de clasificación.

Drag Race de RuPaul



Judith Butler escribe que 'el género es simplemente una autoinvención' y se puede considerar que los artistas drag encarnan esta idea, lo que demuestra que el sujeto puede tener agencia en su construcción de género. La famosa cita de Ru-Paul de su autobiografía, 'naces desnudo y el resto es travesti', demuestra esta forma en que toda nuestra identidad se forma a partir de réplicas; construimos nuestra identidad aprendiendo y copiando patrones de conducta. Butler articula esta idea claramente, diciendo:

Al imitar el género, el arrastre revela implícitamente la estructura imitativa del género mismo, así como su contingencia.

El punto planteado por Judith Butler y Ru-Paul es que experimentar el arrastre como el comportamiento auténtico de la identidad no muestra que esta actuación sea un tipo de identidad 'verdadera' o 'natural' sino que toda identidad de género es imitativa y construida, nada de eso. verdadero o natural. El punto es que ni el comportamiento normativo de género ni el arrastre son más 'reales' o 'auténticos'. El uso del término 'realidad' se burla de la idea de una identidad de género natural o real.

Gran parte de la forma en que los espectadores disfrutan del drag (y Ru-Paul's Drag Race) demuestra una incapacidad cultural aún perdurable para ver no esta `` realidad '' del drag (que es tan real como la identidad del espectador), sino más bien para observar lo por su asociación fantástica y mágica, disfrutándolo como 'irreal'. El espectador de esta actuación se aleja de identificarse con los del programa, cuando en realidad las identidades de género que vemos en la pantalla no están tan lejos de las nuestras como nos gustaría admitir.





RuPaul dijo una vez que 'se necesitarían unos 10 años para que algo en la cultura gay migre realmente a la corriente principal', y tenía razón. Elegimos separarnos del término 'arrastrar' debido a su desafío a nuestras propias identidades que no estamos tan listos como deberíamos para dejar de lado.

Drag Race de RuPaul

Esta publicación apareció originalmente en Everyday Analysis.