Te mereces vivir

Katy Belcher

Te mereces vivir. Y más que eso, te mereces prosperar. Sonreír. Reír. Para volar. Y te mereces una vida larga y significativa, una vida sin remordimientos y una vida con mucho, mucho amor.



Sé que estás luchando. Sientes que no mereces la pena. Como si no valieras una vida feliz. Una vida que te traerá sentido. Una vida que te traerá alegría. Sé que piensas que no te mereces esto. Crees que no mereces sonreír. Crees que no mereces tener un latido del corazón.

Sé que estás sufriendo mucho. Ya no quieres estar triste. No quieres sentirte así. No querrás seguir llorando todas las noches. No quieres que esto sienta este vacío en tu corazón y en tu alma.

Y sé que estás pensando, unCualquier cosa es mejor que sentirse así.

Sé que quieres rendirte. Estás pensando para ti mismo que esto no vale la pena. Que este dolor y esta tristeza nunca desaparecerán. Sé que solo quieres terminarlo. Quieres que todo se vaya. Quieres dormir para siempre.





Pero, por favor, sepa que esta tristeza es temporal. Este dolor es temporal. Este sufrimiento y agonía que estás experimentando no es para siempre. No es para siempre.

Te mereces vivir. Te mereces sonreír. Te mereces una inmensa felicidad. Mereces experimentar todo lo que esta vida tiene para ofrecerte.

Esta vida es increíblemente hermosa y te mereces experimentar eso.

Eres hermosa, lo creas o no. Y eres el único tú en el universo. Así que, por favor, nunca pienses que no eres nada. Por favor, nunca crea que no merece vivir. Porque lo haces. Necesitas seguir viviendo, respirando y trepando.

No te detengas. No te rindas. No dejes que la tristeza y el dolor se apoderen de todas tus emociones. Consigue ayuda. Habla con tus amigos que sabes que no te juzgarán. Llamá a alguien. Respire y sepa que esto también pasará.

Eres extraordinario. Eres una luz tan brillante en este universo y ni siquiera te das cuenta. Pero algún día lo harás. Un día te despertarás y el dolor desaparecerá. Un día te despertarás en los brazos de un ser querido y te sentirás seguro, amado y en casa. Un día verá por qué fue la elección correcta. No renunciar a ti mismo y a tu vida. Y un día te sentirás tan, tan agradecido de no haber dejado de creer en ti mismo.



Toma un respiro profundo. Sal a caminar y escucha a los pájaros cantarte. Llame a un ser querido y cuéntele todo. Llora si es necesario. Duerme y deja que tu cuerpo se relaje. Escuche su canción favorita una y otra vez y dígase a sí mismo que este dolor no durará para siempre.

No siempre te sentirás así. No siempre te sentirás tan triste. Así que, por favor, sigue despertando. Sigue respirando. Sigue experimentando cosas nuevas. Sigue amando a la gente nueva. Sigue sonriendo.

Y nunca dejes de creer en ti mismo. Nunca dejes de aferrarte a la luz al final del túnel. Te mereces esta vida. Te mereces este mundo. Y eres digno de una vida hermosa y maravillosa. Algún día, espero que lo crea.