No puedes aferrarte a alguien que no quiere quedarse

Seth Doyle

A veces es difícil renunciar a alguien, especialmente cuando lo amas. A veces sientes que no tienes voz sobre quién debería estar en tu vida porque no quieren estar allí. A veces no puedes simplemente decirles que se queden, aunque realmente quieras que lo hagan, y este es el motivo.



Sientes que el universo te pide que seas un poco más paciente y esperes un poco más. En secreto, esperas que tal vez cambien de opinión. Cruzaste fronteras y nadaste a través de los mares para darles lo que querían con la esperanza de que volvieran a gravitar hacia tu vida. Y realmente esperas que ese sea el caso, pero lamentablemente no es así. Tal vez te apegaste, tal vez pensaste que estaban hechos el uno para el otro, tal vez sus caminos se cruzaron y estaban destinados a continuar uno al lado del otro. Pero entonces tal vez te equivocaste. Tal vez simplemente no estaba destinado a ser.

No estar seguro de nuestro propio destino es estresante. Como seres humanos, inicialmente creemos en los resultados positivos que se obtienen como resultado de soportar estos predicamentos. Creemos que la vida nos recompensará con algo grandioso cuando los tiempos se pongan difíciles. En este caso creemos que aferrarse a ellos un poco más hará que se queden.

Pero una vez que han decidido que ya no te quieren más, tienes que dejarlos ir.

No puedes pedirles que se queden si no quieren. Tampoco puedes forzarte a entrar en su vida si ellos no quieren que estés en ella. Si realmente quisieran estar en tu vida, no habrían considerado irse en primer lugar. No te quedes ahí sentado y esperes a que cambien de opinión, porque es el castigo más desgarrador que te puedes hacer a ti mismo.

A veces, el universo puede ser cruel, pero hay una razón para todo. Puede que nunca sepamos cuál es esa razón, pero ciertamente nos lleva a dónde deberíamos estar y con quién se supone que debemos estar. Su capítulo en tu vida ha terminado y es hora de pasar al siguiente.





Por supuesto, a veces no puedes evitar recordar el pasado y preguntarte qué salió mal, qué pasó, qué hice. Somos humanos y sí, es normal sentirse así. No eres una persona débil por amar a alguien. Pero hazte un favor y déjalo ir. A veces puede ser difícil y el deseo de empezar de nuevo con ellos siempre estará ahí.

Pero tienes que ser lo suficientemente fuerte como para dejar ir a alguien que no quiere que lo abrazen, por tu bien. Unos meses de tristeza son mejores que toda una vida de dolor.