No eres débil por perdonarlo

Elijah Henderson

Sé lo que dice el mundoVengarse. Lo odio. Dale la espalda. Sea amargado. Se Frio. Sé fuerte.



Pero dulce niña, la verdadera fuerza no se encuentra en estar enojada. No se encuentra en darle la espalda al amor y excluir a la gente. No se encuentra en dejar que el dolor cubra tu corazón como una capa de hielo. No se encuentra en odiarlo, en odiar a los hombres, en tener tanto odio que no puedes recordar quién eras.

La verdadera fuerza se encuentra en dejar ir. Se encuentra en dejar atrás el pasado y comenzar de nuevo. Es aprender que no puedes controlar lo que hacen o dicen los demás, o cómo te lastimarán. Pero tulatacontrola cómo eliges responder.

Y puedes elegir perdonar. Puedes optar por despedirte de él y del dolor. Puedes elegir reconstruirte a partir de pedazos rotos y comenzar de nuevo, incluso más hermoso y poderoso que antes.

Sé que ha destruido tu autoestima. Sé que te ha hecho cuestionarte quién eres y el amor que te mereces. Sé que se ha metido en tu mente, tanto, que tienes miedo de alzar la voz.





Pero quiero que sepas algo: él no te pertenece, no te controla, no puede decidir quién eres y en quién te convertirás a menos que se lo permitas.

Así que no lo dejes.

No dejes que te cause miedo al amor. No dejes que te amargue. No dejes que lo que te hizo cambie tu forma de ver las relaciones, los hombres y el amor. No dejes que este dolor del pasado construya el camino para tu futuro. No dejes que tu corazón se cierre al amor que realmente te mereces.

Tienes el poder, ahora, para seguir adelante. Tienes el poder de silenciarlo, de dejarlo en el pasado, de caminar con confianza hacia adelante. Tienes el poder de perdonar, dulce niña.

Y sé que el mundo te dirá que te enojes; el mundo te dirá que ser amargado y odiarlo satisfará el dolor de tu corazón. Podría ser, temporalmente, pero cuando es tarde en la noche y estás mirando las estrellas, deseando que vuelva, la ira solo puede llevarte hasta cierto punto. Perdón te curará.



Y indulgente ¿él? Eso no es débil. Perdonarlo es lo más fuerte que puedes hacer.

Perdonándolo te libera. Perdonarlo deja ir el pasado y te lleva a un nuevo amor, nuevas relaciones, nuevas oportunidades, nueva felicidad. Perdonar sana tu corazón. Perdonar te muestra que el mundo es bueno.

Perdonar significa no más quebrantamiento. Porque no estás roto. Tu eres fuerte.

Así que mantén la cabeza en alto. No escuches al mundo que te advierte, que te grita, que te desaconseja, que te anima a aferrarte a este dolor y llevarlo contigo como una bolsa de ladrillos.

No necesitas esos ladrillos. No necesitas ese dolor. No necesitas ese corazón roto. No lo necesitas.

Deja ir todo.

No tengas miedo de empezar de nuevo, de confiar, de dejar entrar a otro hombre. No todos los hombres te lastimarán como él lo hizo. No todas las relaciones terminarán como esta pasada. Y no siempre serás la chica con el corazón roto.

Un día, mirarás hacia atrás a todo esto y te darás cuenta de que solo te hizo más fuerte.
Un día, mirarás hacia atrás y verás que perdonarlo fue empoderarte a ti mismo.
Un día, mirarás hacia atrás en este momento y no parpadearás.

Estas feliz ahora.
Estás seguro ahora.
Estas libre.