Por qué aprender a ser tu mejor amigo es lo mejor que puedes hacer por ti mismo


Pixabay

He pasado toda mi vida tratando de ganarme la aprobación de la gente y su corazón. He pasado toda mi vida tratando de tener tantos mejores amigos como pueda, ya sea poniéndolos en un pedestal, poniendo mi vida en espera y presentándome cuando me necesitan y confiándoles ciegamente todos mis secretos más oscuros.



Creo que esta fue mi forma de demostrarles que soy digno de su amor y de su tiempo, que les confío, que los pongo en un pedestal porque siempre he creído que cuantos más amigos tengas, mejor. tu vida será y tendrás una columna vertebral fuerte cuando el mundo te agobie.

Y no me malinterpretes, todavía lo hago, pero también creo que no hay nada que no puedas enfrentar cuando aprendes a tomar tu mano y a ser tu mejor amigo. Porque solo tú sabes lo que es mejor para ti, solo tú sabes cómo te sientes con respecto a una determinada situación, solo tú sabes cómo superar el dolor por el que estás pasando.

Tus mejores amigos están ahí para ayudarte, pero tú serás quien tome las decisiones, quien tome las decisiones difíciles y lidie con sus consecuencias. Eres el único que se defenderá cuando te critiquen o ridiculicen.

Porque la verdad es que tus mejores amigos no están presentes para cada interacción, cada decepción o cada momento en el que te enfrentas a algo nuevo, aterrador o desafiante. No siempre estarán disponibles para responder todos los mensajes de texto o todas las llamadas a tiempo. No siempre estarán en la misma ciudad para venir a buscarte en medio de la noche. No tienen un radar que les indique cuándo estás luchando y necesitan estar a tu lado.





Tienen sus propias vidas, tienen sus propios problemas, tienen sus propios problemas y nunca podrán brindarte toda su atención, solo harán lo que puedan y, a veces, eso no será suficiente, al igual que probablemente tampoco podrá dedicarles todo su tiempo y atención.

Al final del día, lo mejor que puedes hacer por ti mismo es aprender a ser tu mejor amigo porque realmente solo te tienes a ti mismo. Estás atrapado contigo mismo para siempre. Y no importa cuán confundido o perdido estés, nadie te conoce tan bien como tú mismo y, en última instancia, nadie sabrá cómo ser tu mejor amigo como tú.

Tus mejores amigos hacen tu vida mejor, la hacen más fácil, la hacen más placentera, pero tú eres el único que puede hacer que tu vida sea fascinante. Eres el único que puede hacerte feliz. Eres el único que puede cambiar tu vida. No dependa de nadie para eso. Eres capaz de ser tu propio mejor amigo. Eres capaz de darte el mismo amor y devoción que le das a tus mejores amigos. Solo tienes que intentarlo.

Rania Naim es poeta y autora del nuevo libro.Todas las palabras que debería haber dicho, disponible aquí .