Lo que en realidad es ser hogareño porque no es ser antisocial

Dios y el hombre

Una persona hogareña no es la persona que odia socializar, sino la que es selectiva en su horario y valora su tiempo.



No es el que es demasiado vago para prepararse, sino el que le gusta terminar la semana en sudadera, con camiseta, sin maquillaje.

Una persona hogareña no es alguien a quien no le guste la fiesta, es simplemente alguien que ya pasó por la fase y sabe que no es tan bueno como parece.

O es esa persona que nunca apeló a ese estilo de vida.

Hay una comodidad en el hogar. Un consuelo en la relajación. Un consuelo solo en Netflix y no sentirse solo.

Es alguien que se recarga en momentos de soledad.

Es la persona que no sufre de FOMO pasando por un suministro de noticias de historias instantáneas.





Es alguien que está completamente de acuerdo con dónde está ahora y confía en eso.

Y no es que no reciban invitaciones a lugares que sí, pero no sienten la presión de ir a veces.

Y no es como si estuvieran solos deseando estar en casa. Hacen su aparición, valorando la mayor parte de su tiempo y no se quedarán en un lugar donde no quieran estar.

Una persona hogareña se pone a sí misma en primer lugar sabiendo que su bienestar emocional es más importante que su calendario social.

Es la persona cuya cita perfecta es una en el sofá, viendo una película, comiendo pizza y tomando vino. En lugar de gastar demasiado dinero en algún lugar elegante con zapatos que duelen.

Una persona hogareña está completamente satisfecha con todo y con cada elección que hace.



Son los que prefieren estar con su familia un viernes por la noche en lugar de en un bar abarrotado de extraños.

Los que se van a la cama a la hora que los demás salen.

No se comparan con los demás. La única pista en la que están es la que los hace felices.

Es la persona que realmente ama el hogar y busca cualquier excusa para quedarse.

La verdad es que no son antisociales. Simplemente tienen diferentes prioridades.