La fea verdad de estar enamorado y verlos amar a alguien más

Dios y el hombre

No hay nada romántico en amar a alguien que ama a otra persona. Y nunca funciona como tú quieres. Porque la verdad es que si alguien está frente a ti y sigue eligiendo a otra persona, su mente no va a cambiar. Y no hay un gesto lo suficientemente amable ni nada que puedas hacer para cambiar eso.



Pero lo que tienes que recordar no es tu responsabilidad cambiar lo que alguien siente por ti.

Parece que los que no podemos tener son siempre los que más queremos.

Aunque todo duele.

Aquí estás parado ahí con todas estas emociones que ni siquiera puedes controlar o saber qué hacer con ellas. Así que intentas ocultar cómo te sientes, solo eso lo hace más obvio.

Cuando amas a alguien y tratas de negarlo, está escrito en tu cara para que todos lo vean y cuando es alguien que no debería preocuparte, es incómodo e incómodo para todos los involucrados. No te molestas en decir nada porque sabes que no saldrá nada.

Así que caminas de puntillas alrededor de este elefante en la habitación de la que nadie quiere hablar o dirigirse.

Pero eventualmente todo sale a la luz y cuando lo hace es feo, emocional, desgarrador e incómodo.





Y te sientes culpable y avergonzado por ello. Porque no debes sentirte como te sientes, pero no puedes evitarlo.

Sientes celos por alguien que quizás ni siquiera conoces. Estos celos te convierten en una versión de ti mismo que odias. Porque no es propio de ti ser así. Casi terminas arruinando la relación.

Te sientes como un idiota teniendo sentimientos por alguien que se preocupa por otra persona y te culpas por todo eso.

Te vas con la cabeza gacha, todos los involucrados necesitan tiempo y espacio y ni siquiera sabes si queda algo por salvar en una relación que en realidad no fue una.

Esta persona pasa de ser un amigo a un extraño y hay dolor en eso y hay culpa de cada lado. Te sientes mal por empeorar su vida y ellos se sienten mal por hacerte daño.

Pero el tiempo termina curando la situación.



Y te das cuenta de que si lo peor de ti es que amabas demasiado a alguien a quien no se suponía que debías, eso no es tan malo a la larga.

Si tiene suerte, si es realmente afortunado, encontrará una manera de superarlo.