Deje de preocuparse: donde se encuentra ahora es donde se supone que debe estar

Dios y el hombre

Detener. Deja de cuestionar. Deja de pensar demasiado. Deje de mirar hacia atrás y trate de medir dónde ha estado o cuánto le queda por recorrer. Deja de decirte a ti mismo que aún no has llegado a ese punto o que no eres lo suficientemente bueno.



Detener.

Porque justo donde estás en este momento, incluso con toda esta imperfección y desorden y los pasos que aún quedan por dar, es exactamente donde se supone que debes estar.

Miles de momentos llevaron a esto. Cientos de decisiones y acciones. Millones de pequeños pensamientos, errores y bendiciones te han traído.Y aquí está bien.

Por alguna razón, seguimos diciéndonos a nosotros mismos que no somos suficientes, que tenemos mucho por hacer, que nunca alcanzaremos este supuesto 'nivel' o 'estándar' al que nos aferramos. Pero olvidamos que cada paso del viajees parte del viaje.Olvidamos que habrá momentos difíciles en el camino hacia el éxito, que habrá bajas en cada uno de nuestros aumentos y que, a veces, no nos moveremos en absoluto, sino que nos mantendremos quietos. Y todos estos lugares están bien.





Porque donde estamos en cada momento es donde se supone que debemos estar.

Se supone que debemos estar cansados. Se supone que estamos derrotados. Se supone que estamos atascados. Se supone que estamos estancados.Porque estos lugares son temporales y eventualmente cambiarán.

Así como tendremos momentos de gran éxito, momentos de absoluta perfección, momentos en los que no podemos dejar de sonreír porque parece que todo va encajando.

Mira, todo es parte del viaje. Cada momento alto y bajo, bueno y malo, de paz o total confusión. Solo tenemos que recordarnos a nosotros mismos que lo estamos haciendo bien, justo donde estamos. Tenemos que decirnos a nosotros mismos que somos fuertes y capaces, que podemos salir adelante, que somos suficientes en nuestros hermosos huesos y piel.

Tenemos que dejar de decirnos a nosotros mismos que estamos fallando. Tenemos que dejar de decirnos a nosotros mismos que no lo lograremos porque aún no lo hemos hecho. Tenemos que dejar de decirnos a nosotros mismos que estamos perdiendo.Porque no hay nada que perder.

Solo estamos ganando conocimiento, sabiduría, experiencia, lecciones. Todo lo que atravesamos nos enseña cómo sobrevivir. Cada obstáculo nos ayuda a aprender quiénes somos. Cada momento doloroso nos rompe, pero nos construye. Y poco a poco lo vamos logrando.



Así que deja de. Deja de preocuparte. Deja de preguntarte. Deja de dejarte sentir derrotado y roto.No eres ninguna de esas cosas.Eres una persona que está creciendo, cambiando, aprendiendo, convirtiéndose, triunfando. ¿Y dónde estás ahora mismo? Ahí es exactamente donde se supone que debes estar. Confía en el momento y, lo que es más importante, confía en ti mismo. Eres increíble y fuerte.

Marisa Donnelly es poeta y autora del libro,En algún lugar de una carretera, disponible aquí .