Algún día, se dará cuenta de lo que perdió

Jeremy Bishop

Algún día, ya sea dentro de semanas o años, se dará cuenta de lo que perdió cuando te dejó ir. Se dará cuenta de su error. Se arrepentirá. Y se tambaleará en su propia miseria, cuando se dé cuenta de lo que hizo para que usted se fuera.



Probablemente no lo entienda ahora. No comprende lo que perdió. No comprende la hermosa luz radiante que le diste. Aún no lo sabe. Qué mal se equivocó. Cuánto te va a extrañar.

Pero algún día, lo golpeará con un movimiento rápido.

Sucederá cuando menos lo espere. Caminará al trabajo en un frío día de noviembre y extrañará la forma en que sus manos calentaron las puntas de sus dedos palpitantes. Y de una vez, le costará respirar. Porque no estás ahí para besarlo, para hacerlo todo mejor.

Y se dará cuenta de que tu partida es su culpa.

Algún día, se dará cuenta de la magnitud de este pérdida . Él recordará el primer día que se conocieron. El primer día que vio tu sonrisa y quiso saber tu nombre. Recordará la primera vez que su corazón dio un salto cuando se enteró de que ibas a la misma fiesta que él.





Él recordará la primera vez que te invitó a salir y la primera vez que tuvo las agallas de besarte. Recordará cómo se sintió cuando tu calidez estuvo a su lado, cerca de él. Recordará cómo se sintió cuando estuviste allí. Siempre estuviste ahí. Siempre ahí cuando llamaba. Siempre ahí cuando te necesitaba. Siempre ahí para él, sin importar la hora del día.

Y recordará que fue él quien lo acabó. Que fue él quien lo destrozó todo. Que él era el que menos le importaba. Quien amó menos. ¿Quién pensó que necesitaba extender sus alas un poco más? Y recordará la expresión de tu rostro cuando dijo 'se acabó'.

Y recordará los años que pasó amándote. Los años pasados ​​con tu sonrisa y tus manos y tu viento soplado, pelo salvaje. Y recordará los mejores años de su maldita vida.

¿Y lo recordará ahora? Está completamente solo. Y es su maldita culpa.

Y sabrá que probablemente estás ahí, en una nueva ciudad, floreciendo y floreciendo como siempre lo hiciste con tanta facilidad. Y de repente, se tapará la cara con las manos y sentirá que las lágrimas ardientes le escaldan el rostro. Y de repente, se arrepentirá de todo. Lamentará la partida y el adiós y el fin.

Y te echará muchísimo de menos.



Pero él sabrá que nunca recuperará a alguien como tú. Y sabrá que en el momento en que se despida, te habrás ido para siempre. Porque eres el tipo de mujer que nunca necesitó ser definida por un hombre. Y eres el tipo de mujer que puede soportar cualquier cosa. Incluso su adiós.