Lea esto cuando no pueda dejar de llorar por él

Unsplash / Jared Brashier

Estás llorando de nuevo. Han pasado semanas y parece que no puedes dejar de lado lo que averiguaste. Y está bien. Nadie puede seguir adelante con tanta facilidad. Especialmente tu.



Dicen que una de las cosas más difíciles de hacer en la vida es dejar ir algo que pensabas que era real. Y pensaste que era real. Pensaste que este era el momento que estabas esperando.

Él era el deseo en cada centavo que arrojabas en un pozo de los deseos, en cada pestaña caída, en cada estrella fugaz. Pensaste que él era por quien oraste.

Desde el primer momento en que pusiste tus ojos en él y te sonrió, te entendió.

Sé que es difícil dejarlo ir porque no solo dejarás irél- pero también las personas que conociste a través de él, los recuerdos que construyeron juntos y los sentimientos que él te hizo sentir.





Sé que las cosas serán muy diferentes después de esto porque dejó marcas en todo lo que antes no importaba. Una canción ya no será solo una canción. A partir de ahora, no puedes bailar una canción de Jessie J sin recordar los pasos de baile que hiciste en la cocina mientras horneabas galletas. Y habrá ocasiones en las que sentirás que una sola canción está destinada a ti.

Un lugar no será solo un lugar. Recordará cada cosa que ordenó en su restaurante favorito. Y cada rincón de tu habitación tendrá su aroma. Lo imaginarás sentado a tu lado como solía hacerlo.

Una película no será solo una película sin recordar las lágrimas que ambos derramaron o la risa que compartieron. Lo recordarás en todo. Y no importa cuánto quisieras borrar esos recuerdos, simplemente no puedes.

Y a veces, odias admitirte a ti mismo, pero no importa cuán doloroso y duro sea tu sufrimiento, aún quieres conservar esos recuerdos. Siempre habrá una parte de ti que quiera aguantar.

Pero para liberar la constricción en su pecho, debe respirar. Con cuidado. Incluso si es doloroso. Tienes que dejarlo ir.



Hay momentos en la vida en los que te derribará. Pero los luchadores siempre se ponen de pie incluso en sus peores peleas. Continúan luchando a pesar de las cicatrices de batalla visibles y frescas que tienen.

Y eres un luchador. Lucha incluso si te desgasta. Lucha aunque te duela. Pelea incluso si crees que no puedes, porque puedes.

Sé que ha cuestionado su valía mil veces, pero en caso de que aún no sepa la respuesta,Tú eres suficiente. Eres más que suficiente.

La ausencia de su satisfacción no es culpa tuya. Usaste tu corazón en tu manga. Diste todo lo que pudiste dar. Lo amabas más de lo que el mundo jamás supo. Y eso es suficiente.

Todavía duele y no sabes cómo lidiar con eso. Pero confía en mí cuando te digo que puedes.

La mejor venganza que puedes darle es mostrarle lo que acaba de perder. Haz que se dé cuenta de que el mundo no gira en torno a él.

Porque hay tantas cosas en este mundo que aún no has visto. Ábrete al cambio. Para conocer gente nueva. Date un tiempo para recuperarte y descubrirte a ti mismo. Aprende a amarte a ti mismo primero. Saber su valor.

Sé que esto no es fácil, pero no hay una manera fácil. Siempre tienes que tomar el camino más difícil. El camino largo y accidentado, y siempre vale la pena.

Sonríe a pesar del dolor.

Reclamarlo.

Juega con ello.

Úsalo como una corona.

Camine por los pasillos, entre a las habitaciones, corra como si no le molestara. Nunca pienses en ello como un obstáculo. Úselo como su poder. Úselo contra otras personas. Haz que te acechen.

Dales una razón para echar un segundo vistazo. Muéstrales cómo se ve roto. Muéstrales que el quebrantamiento puede venir con una sonrisa. Muéstrales tus cicatrices pintadas de oro y brillos. Mostrarlos rotos también puede ser bonito con grietas. Brilla en tu propia debilidad.

Deja que el dolor se sienta como felicidad. Después de todo, todos tenemos que experimentar la tristeza antes que la felicidad. Ese es el yin y el yang de la vida.

Ahora, levanta la cabeza, usa tu hermosa sonrisa y comienza a vivir de nuevo.

Y la próxima vez que caigas amor , nunca pongas tu felicidad en manos de alguien. Nunca les des la audacia de jugar con tu corazón.

Sé la chica que sabe jugar mejor. Sé la chica que sabe lo que vale. Sé la chica que una vez fue herida pero aprendió la lección.

Pero lo más importante, sé la chica que sabía lo que valía. La chica que siguió adelante.