Lea esto si no puede olvidarlo

Timothy Paul Smith

El se fue.



El chico que tanto te cautivó, pendiente de cada una de sus palabras. El que te dejó sin aliento con su encantadora sonrisa. El amor que robó cada centímetro de tu corazón.

No puedes creerlo. Es difícil entender el hecho de que se fue para siempre. Es imposible pensar en el amor sin el que te dio. Es inimaginable pensar en una vida sin él a tu lado.

Durante mucho tiempo, había sido tu refugio seguro de los pensamientos turbulentos que corrían por tu mente. El alivio del incendio forestal que arde dentro de ti. El refugio de la tormenta que sacudió tu vida.

Ahora su mundo, que una vez rebosaba de tanta luz, se hundió en la oscuridad total. Tu futuro, que tenía tanta esperanza e infinitas posibilidades, desapareció en el aire. Tu corazón, que una vez rebosaba de amor, se volvió desolado y seco como el postre.





Quieres, desesperadamente, superarlo, pero es todo en lo que puedes pensar. Quieres, más que nada, estar bien, pero no sabes qué hacer. Solo quieres que las cosas vuelvan a estar donde estaban, a una época en la que él te amaba.

Pero después de pasar tanto tiempo aferrándose al pasado, resistiendo la nueva realidad y luchando contra la futilidad, te das cuenta de que nada va a cambiar.

Nada excepto más dolor de tu lado, más esfuerzo propio que no va a ser apreciado, y más desilusionado por lo mucho que se ha convertido en alguien a quien no le importas menos.

Lo que tienes que hacer es aceptar lo que pasó.

La verdad de que tal vez tú y él no están destinados a ser. La realidad de que, si bien solía ser la persona más importante de tu vida, ahora debes trazar una línea y mantenerte alejado de él.



Debes recordar que es un capítulo de tu libro, no tu final. Debes recordarte a ti mismo que él es parte de tu vida y no tu todo.

No se culpe por algo que no sea su culpa. Al contrario de lo que piensa, no hay nada que pudiera haber hecho para evitarlo.

El hecho de que haya terminado con él no hace que lo que tú y él teníamos sea menos real.

Los momentos felices que pasaste con él cuando estabas tan felizmente enamorado, los días y las noches que se mezclaron en un sueño sin fin, los momentos robados en los que descansaste junto a él, mirando sus ojos cerrados y él se despertó somnoliento y murmuró que te amaba y te encontraste con una amplia sonrisa tonta. El recuerdo nostálgico cuando hizo todo lo posible para que te mostrara lo importante que eras para él y creías que él era tuyo para siempre.

Todos eran reales.

Quizás una parte de ti siempre lo amará. Tal vez nunca puedas olvidarte por completo de él y tal vez eso esté bien.

Mientras te recuperes a tu propio ritmo y sepas que él pertenece a tu pasado, lo estás haciendo bien. Y poco a poco cuando le das menos importancia superarlo y deja de pensar tanto en él, pronto te darás cuenta de que has seguido tu camino.