Ojalá pudiera dejar de amarte


Adrianna Calvo

Desde las puntas de tu cabello hasta la punta de los dedos de los pies, eres hermosa. No puedo dejar de amarte, pero desearía poder.



Tus ojos, esos ojos expresivos, desearía poder dejar de amarlos. Ojalá pudiera dejar de mirar la forma en que brillan cada vez que hablas de algo que te apasiona tanto. Ojalá pudiera dejar de maravillarme de cómo se agrandan un poco cuando estás en shock o asombrado, de cómo se pueden formar en dos líneas finas cuando sonríes e incluso de cómo pueden perder su brillo cuando te sientes deprimido. Esos ojos que pueden apreciar la belleza de incluso las cosas más simples de este mundo; desearía poder dejar de amarlos porque no me miran como los míos te miran a ti.

Tu sonrisa, esa dulce, dulce y contagiosa sonrisa tuya, puede volverse apagada en vitalidad y gris en los colores del arco iris. Cómo desearía poder dejar de amarlo: las comisuras de tus labios se levantan para enfatizar tus mejillas. Ojalá pudiera dejar de amar tu sonrisa porque no es para mí, ni soy la razón por la que aparece.

Podría escucharte hablar todo el día y no me importará. Tu voz, para mis oídos, puede tejer palabras en poemas y notas en suaves melodías.

Oiré su dulzura en medio de truenos rugientes. Sería la música armoniosa que mis oídos siempre encontrarán. Pero desearía poder dejar de amarlo. Tu voz, no me susurrará la más dulce de las palabras, ni me tarareará una canción.





Si siento tus manos, ¿serán suaves o insensibles? No importa cual, yo amor ellos. Son partes de ti que hicieron tu historia. Son las manos que agarraron la botella de leche cuando eras joven; las manos que se esforzaron por escribir las letras del alfabeto; y los que acariciaron a tu primer perro. Cada línea en tu palma es testigo de cómo vives todos los días. Pero desearía poder dejar de amarlos porque no me abrazarán. No secarían las lágrimas que derramaba después de las películas tristes, ni me metían el pelo detrás de las orejas.

Que maravilloso corazón tuyo, desearía poder dejar de amarlo. Ojalá pudiera dejar de admirar lo compasivo que es con otras personas o lo amoroso que es con su familia. Ojalá pudiera dejar de amar incluso su quebrantamiento. Ojalá pudiera dejar de amarlo porque no me gana como el mío lo hace para ti. No salta un ritmo como lo hace el mío cuando estás cerca.

Ojalá pudiera dejar de amar cada centímetro de ti, incluso las cicatrices que te han marcado. Ojalá las mariposas dentro de mí dejaran de revolotear cuando te veo.

Ojalá pudiera dejar de pensar en ti, en cómo sería estar encerrado entre tus brazos; sobre cómo se sentiría oírte decirme que me amas. Ojalá pudiera dejar de soñar contigo y conmigo, con que me ames.

Ojalá pudiera dejar de amarte para poder liberarme del dolor de que no puedas amarme.

Mi amor, desearía poder parar. Porque aunque te encuentro maravilloso en todos los ángulos, tú también eres el que me está destrozando en pedazos.