Querido Dios, gracias por darme un hombre que me acerque más a ti

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Dios Eres realmente asombroso.

Gracias, que por tu perfecta sabiduría, me has dado a alguien que me lleva más cerca de ti. Nuestros caminos no se cruzarían si no fuera por Tu propósito.

Eres Tú quien ha abierto mi corazón para dejar entrar a esta persona. Gracias por dejarme ver su hermosa alma.

Has permitido que mi amistad con este hombre crezca como nuestro fe en ti también crece. Es solo a través de Tu gracia que pudimos abrazar las debilidades de los demás tanto como nuestras fortalezas.


Gracias, Padre Mío, por guiarnos mientras compartimos este tipo especial de amistad.



Estoy agradecido por todas las veces que vemos una película, viajamos y nos reímos, compartimos nuestras pasiones y hablamos de nuestro pasado, nuestros sueños y miedos. Gracias Querido Dios por todos los momentos que estuvimos juntos.


Incluso la comunión más simple con él toca mi espíritu de una manera que nadie más puede hacerlo.  

Todo lo que tenemos ahora, es a través de Tu obra, Dios. Es tu voluntad divina. Y confío en que USTED continuará guiándonos hasta el cumplimiento de sus planes.


Él es una de las innumerables bendiciones que no merezco, pero que has traído a mi vida como señal de tu amor inquebrantable.

Todos los días, veo su dulzura y fuerza que están firmemente ancladas en Tu poder. Su sonrisa irradia optimismo, sus ojos reflejan amabilidad.

Habla de ti con tanta sinceridad que no pude evitar rebosar de admiración. Veo su pasión por compartir y vivir Tu Palabra.

Tiene un gran corazón por las personas que conoce y es capaz de demostrarlo de muchas formas. Él es una de las razones por las que, poco a poco, me voy convirtiendo en una mejor persona, en un mejor servidor.


Acepta mis defectos con gracia. Creo que me ha dado una idea de lo que significa el verdadero amor, el tipo de amor del que TÚ nos hablaste a través de Tu Sagrada Palabra.

Me has bendecido tanto ese día que orquestaste nuestro primer saludo. Así que aquí estoy, escribiendo esta carta desde mi alma, dejando al descubierto el fondo de mi corazón, para ofrecerte mi infinita gratitud, querido Dios.

Oro para que TÚ, nuestro Creador, seas el único Centro de esta amistad. Ayúdanos a alabarte con todo nuestro corazón por siempre, Dios.

Puede que el viaje no siempre sea fácil. Lo que está por venir nos es desconocido. Puede que haya planes que no podré entender.

Puede haber momentos que nos estremezcan, que nos hagan preguntarnos si realmente podríamos lograrlo.

Pero pase lo que pase, espero que por Tu gracia inagotable seamos capaces de darte gloria, no solo en los momentos de felicidad sino también en los de tristeza.

Gracias, querido Dios, por la vida de este hombre de fe. Guíelo mientras lleva a otros más cerca de USTED. Mis palabras pueden fallar, pero hágale saber que es amado.