Querido Dios, quiero que me salves

Dustin Scarpitti

Últimamente me han roto, aplastado, destrozado y herido. He pasado la mayoría de las noches llorando con el corazón. He vivido la mayoría de los días sintiéndome triste y decepcionada de mí misma. He caminado por esta tierra perdido, confundido y sin propósito.



Todo porque me he apartado de Tu alcance. Todo porque he probado las aguas, tratando de saber si era fuerte, tratando de saber si podría hacerlo por mi cuenta, tratando de saber si era capaz de vivir mi vida sin buscar ayuda de los demás, de Ti.

Pero la verdad es que no soy tan fuerte como creo.

Digo las cosas mal, cometo muchos errores, hago cosas vergonzosas, juzgo a la gente, me caigo, fallo, lloro, me arrepiento. Y soy imperfecto. No puedo estar solo en mis dos pies. No puedo controlar todo lo que me rodea. No puedo obligar a la gente a gustarle, a que me impresione, a que se enamore de mí.

Porque no soy el mejor. Soy como todos los demás que tienen miedos, preocupaciones, inseguridades, paranoia y ansiedades. No soy diferente a todos nosotros. También estoy tratando de pasar el día. También estoy averiguando esta vida que se me ha dado. También estoy aprovechando al máximo cada situación que encuentro.





Y todavía te necesito. Necesito tu guía, necesito tu luz, necesito tu amor.

Necesito que me impidas de enorgullecerme de las cosas que he logrado en mi vida. Necesito que me detengas para que no olvide que eres tú quien me puso donde estoy ahora mismo. Necesito que me detengas de ser demasiado confiado, arrogante y siempre tan seguro de todo.

Y te pido Señor, que laves mis pecados. Te pido que me abrazas con tu presencia. Te pido que me limpies las lágrimas con tus dedos tiernos y cariñosos. Te pido que me perdones por todas las veces que caminé en una dirección diferente, por todos mis momentos felices en los que te olvidé, por todos los días que pensé que podía hacerlo todo por mi cuenta.

Te pido que me recibas con Tus brazos siempre abiertos.

Porque quiero volver a Ti. Quiero estar a tu lado, tomar tu mano, sabiendo que estoy a salvo con tu amoroso corazón. Quiero que me salves. Quiero que me lleves de regreso a casa, a Tu Reino y a todas Tus promesas. Quiero sentir que soy Tu hijo amado y Tú eres mi único Padre. Quiero sentirme tranquilo y sereno, sano y seguro, feliz y contento con Tu amor.

Quiero entregarme a Ti.

Así que por favor toma mi corazón roto y cúralo. Por favor, toma mi alma cansada y límpiala. Por favor, toma mi mente atribulada y tranquilízala. Por favor, toma mis días malos y conviértelos en lecciones.



Por favor, recuérdame que no me aleje de ti. Por favor, recuérdame que sin ti no soy nada. Por favor, recuérdame que mi vida no tiene sentido e incompleta sin Ti en ella, sin Tus palabras de iluminación, sin Tu luz para guiarme, sin Tu amor que me nutre por siempre.

Por favor, recuérdame que no puedo vivir solo en esta tierra.

Porque te necesito, de verdad te necesito.