Querido mejor amigo, siempre serás mi mayor amor

Ian Dooley

Siempre serás las manos que me tocaron tiernamente, limpiando la suciedad de mi patio de juegos y caminando, de la mano, para que yo pudiera pedirle una tirita a la maestra. Siempre serás los chistes que me ayudaron a olvidar las burlas, la comparación de las uñas de los pies de color limón bajo la sombra del sauce. Siempre serás los ojos que fueron pacientes, mirándome fijamente cuando hablé y secándome las lágrimas.



Siempre serás la otra mitad del collar de dijes, pegada a nuestros pechos hasta que se empañen de azul verdoso en nuestra piel.

Siempre serás la risa que llenó la sala, la sonrisa emocionada mientras compartíamos historias del día. Siempre estarás durmiendo junto al mío, el cuenco de palomitas de maíz entre nosotros. Siempre serás las noches en las que nos quedemos despiertos hasta tarde, hablando de nuestros enamoramientos de la clase de matemáticas y si nos sentaríamos afuera para almorzar mañana.

Siempre serás tú quien entendió, a quién le importó, quién se quedó.

Siempre serás la cámara de fotos del teléfono, nuestros labios apretados contra las mejillas del otro. Siempre serás el cuerpo de pie junto a mí, nuestras fechas de regreso a casa detrás de nosotros con sus brazos alrededor de nuestras cinturas. Siempre serás el montón de papeles universitarios esparcidos entre nosotros, un plato de galletas y nuestras cervezas secretas escondidas detrás del tocador.





Siempre serás las palabras que nunca tuve que decir, las promesas que le dijiste a la vida con tus labios, que no importa a dónde fuimos o cómo lejos , siempre seríamos el uno del otro.

Siempre serás la voz en la otra línea del teléfono, el consuelo de lo que no sabía que necesitaba escuchar. Siempre serás el aliento, el elogio, el amor duro cuando estaba cayendo en espiral. Siempre serás el recordatorio del amor que merezco, la fuerza que necesitaba esos chicos malos en la acera.

Siempre serás tú quien me trató como nada menos que un hermana —Un vínculo tan inquebrantable que aprendí, contigo, el verdadero significado de amor .

Siempre serás a quien llamo cuando estoy vacío, la sonrisa que ilumina mi vida cuando estoy nublado por la oscuridad. Siempre serás la persona en la que confiaré, la mujer que admiro mientras pasa sus días creciendo, fortaleciéndose, floreciendo. Siempre serás nuestros recuerdos, encerrados a salvo en mi corazón como un recordatorio de dónde hemos estado, en quiénes nos convertiremos.

No importa a dónde nos lleve esta vida, tú has sido la única constante. Y le doy gracias a Dios por ti.



Porque puedo enamorarme de los chicos, de los hombres. Puedo regalar mi corazón. Puedo entrar y salir de las relaciones, pero la única verdad permanece: siempre tendrás mi corazón, mejor amigo.

Siempre serás mi primer y más grande amor.