Una carta abierta al hombre que amo: Gracias

Priscilla Du Preez


Hay 26 letras en el alfabeto, pero aún así, no todas son suficientes para que pueda encontrar las palabras de cómo me haces sentir exactamente. Todo lo que sé es que la forma en que me has amado desde el primer día es la forma en que pensé que nunca podría ser amado. Así que déjame decirte estas cosas:

Lo siento. Lamento los momentos en los que todo entre nosotros es desordenado y las peleas insignificantes comienzan a surgir. Lamento las veces que soy débil. Lamento que a veces cargues con la carga de mis problemas por mí. Lamento todas las veces que estoy de mal humor e indefenso.

Gracias . Gracias por las veces que a pesar de que nuestras peleas son desordenadas, todavía me eliges a mí y todavía eliges amor yo. Gracias por ser mi fuerza cuando estoy de rodillas y ya no puedo soportarlo todo. Gracias por ser mi sistema de apoyo. Gracias por ser mi estimulante de ánimo cada vez que frunzo el ceño.

Lo siento. Lamento que haya ocasiones en las que dudo de mí mismo. Lamento que a veces elijo el odio y el orgullo sobre el amor. Lamento que haya cosas y sentimientos que no puedo controlar y lucho por aceptar todos los días. Lamento haberte herido con las palabras que salieron de mi boca, me arrepiento de todo.


Gracias. Gracias por decirme siempre que nada en este mundo puede arrastrarme hacia abajo. Gracias por enseñarme siempre que el amor es siempre la respuesta a todo, que el odio y el orgullo no tienen cabida en nuestros corazones. Gracias por no obligarme a dejar de luchar con mis propios demonios. Gracias por quererme y por elegirme siempre, a pesar de las asperezas de los caminos que tomamos a veces.



No podría estar más agradecido por todas las formas en que me has enseñado la belleza de la vida y la maravilla del amor. Te doy las gracias por venir a mi vida y agradezco a Dios por darte. Eres el amor que nunca más tendré que cuestionar. Eres el amor que me hace querer amarme más cada día.