7 maneras significativas de decir 'te amo' que son mucho más profundas que esas tres palabras

@edric

Tú eres el que yo elijo.

Tú eres el que elijo hoy. Serás el que yo elija mañana. Y tú eres a quien seguiré eligiendo todos los días. Sé que la vida nos traerá cargas y obstáculos. Sé que a veces estaremos aburridos, frustrados y cansados ​​el uno del otro, pero prometo seguir eligiéndote a ti, eligiéndonos a nosotros.



Estoy agradecido por ti.

Dios sabía exactamente lo que estaba haciendo cuando me trajo a ti y tú a mí. A través de ti, me mostró lo que amor realmente lo es. Has traído belleza a mi vida. Has traído segundas oportunidades y esperanza. Has traído bondad y corazón, fuerza y ​​alma. Me has bendecido y te estoy agradecido.

Nunca dejaré de luchar por nosotros.

Es posible que no nos sintamos de la misma manera que nos sentimos mañana, o dentro de dos meses, o dentro de seis años. No siempre tendremos esa chispa, ese fuego, esa intensidad en nuestro amor. Pero te prometo que seguiré luchando para que lo encontremos. Prometo seguir luchando para unirnos. Prometo seguir luchando por las personas que alguna vez fuimos, e incluso si cambiamos, lucharé para ayudarnos a volver a aprender y amarnos de nuevo.

Seré tu fuerza.

En los días en que se sienta derrotado, en los momentos en que se encuentre en su punto más bajo o más débil, estaré allí. Tomaré tu mano y te levantaré de las tinieblas. Besaré tus lágrimas y te pondré de pie de nuevo. Te animaré e iré a la batalla contigo. Seré tu fuerza.

No me estoy yendo.

No importa lo que intente interponerse entre nosotros, no importa qué demonios se crucen en nuestro camino, no importa qué vueltas y giros tomen nuestros caminos, estaré a tu lado. No correré cuando nuestra historia escriba un nuevo final. No me resistiré cuando nuestros planes no encajen. Te hice una promesa y tengo la intención de cumplirla. No me estoy yendo.





Te necesito.

No solo te deseo. No solo te deseo. Yo también te necesito. Necesito la calidez que trae tu presencia. Necesito la calma para mi tormenta. Necesito la forma en que me besas, me abrazas, me hablas o me amas. Necesito saber que seré tuyo, y necesito que sepas que serás mía. Siempre.

Me tienes.

Tienes mi corazón, todo. Todo su quebrantamiento e inseguridad, toda su ternura y miedo. Todas las partes que laten salvajemente con el sonido de tu voz o que saltan cuando las tocas. Tienes mis ojos, y prometo mantenerlos enfocados solo en ti. Tienes mi sonrisa y la forma en que las esquinas se doblan cada vez que entras en la habitación. Tienes mi felicidad. Tienes mi promesa. Me tienes.