10 verdades agridulces con las que toda persona desinteresada puede relacionarse

Natascha Wigert

1. Se lo pone fácil a todos.

¿Cambio de planes? Por supuesto. ¿Reprogramar? No hay problema. ¿Surgió algo más? No se preocupe por eso.¿Suena familiar?Por supuesto que lo hacen porque siempre te encuentras respondiendo con esas palabras. Ajusta su horario para todos. Mueves las cosas para que no tengan que hacerlo. Viajará más lejos solo para 'encontrarse con ellos a mitad de camino' cuando sepa que básicamente se encontrará con ellos en su casa. Usted se asegura de que todo sea perfecto para ellos para que no se sientan molestos.



2. Hace todo lo posible por los demás incluso si se compromete a sí mismo.

Siempre eres el primero en ofrecerte como voluntario para hacer algo por otras personas. No importa qué sea, cuándo sucederá o por qué debe hacerse. Simplemente siga adelante y hágalo para que otras personas no se sientan molestas por ello. Piensas para ti mismo: '¡Oh, eso no es nada! ¡Yo puedo hacer eso! No deberían preocuparse por eso porque yo me ocuparé de eso '. No piensa en las molestias que le traerá ni en el esfuerzo y el tiempo que le llevará. Simplemente hazlo, sin preguntas, sin dudas, sin segundas conjeturas. Dejas todo por ellos, lo que te deja recoger los pedazos de tu vida a su paso.

3. Siempre eres tú quien está planeando las cosas.

Crees en el dicho: 'Si quieres que algo se haga bien, hazlo tú mismo'. Tu también. Lo haces todo tú mismo. Planeas todo porque sabes que si alguien más lo hace, nada llegará a buen término. Así que sigue adelante y planifica y te frustra y cabrea cuando tu plan no se cumple debido a ellos, pero simplemente continúas y planificas otra cosa para compensar los planes no realizados que ya hiciste.

4. Te conviertes en la persona más complaciente que existe.

Haces todo lo posible para atender a otras personas. Si de repente no pueden hacerlo, cambia tus planes. Si olvidaron algo, se lo daría. Si arrastraran a alguien más, harías espacio. Siempre está adaptando su vida para satisfacer las necesidades de otras personas. Olvidas tus responsabilidades, cancelas algunas de tus otras cosas, dejas todas las otras cosas, solo para estar ahí para ellas.

5. Odias cuando otras personas están decepcionadas contigo.

Le gusta complacer a la gente. Quieres hacer un buen trabajo para que la gente se dé cuenta, pero no es así. Solo se dan cuenta cuando hiciste algo mal y si los decepcionaste. Tampoco lo dejarán pasar, incluso harán un comentario sarcástico diciendo que pensaron que usted podía hacerlo y que creyeron en usted, pero simplemente dejas caer la pelota. Ni una sola vez mencionaron que lo tomarán a partir de ahí, se dará cuenta. Es su forma de incitarte a que lo intentes de nuevo y lo haces. Caes en la trampa cada vez que quieres redimirte.





6. Sientes que los problemas de todos son tus problemas para solucionarlos.

Sientes empatía por la gente. Te pones en su lugar e imaginas cómo sería enfrentar esos problemas tú mismo y, al hacerlo, te dejas atrapar pensando que tienes un problema que debes resolver cuando en realidad no es tu problema. Repito, NO ES TU PROBLEMA !!! ¿Pero qué es lo que haces? Tú lo conviertes en tu problema. Entonces estás obligado a resolverlo. No puede dejarlo solo como no puede dejar un elemento en blanco en una prueba porque si lo hace, lo consumirá.

7. No ve su desinterés como un problema.

Es parte de ti. Es quien eres. No quieres cambiarlo porque si lo haces, te convertirás en esta otra persona. ¿De verdad quieres eso? No es un defecto ser desinteresado, aunque a veces puede parecer así porque estás obligado a hacer cosas que de otro modo no harías solo para complacer a otras personas.

8. La gente siempre se aprovechará de ti.

Sabes lo que quiero decir con esto. Recibirás mensajes preguntándote si vas a un lugar determinado para que la gente pueda hacer autostop, te encontrarás en posiciones comprometedoras por el bien de otras personas, serás el chivo expiatorio en todas las situaciones. No puedes decirle que no a la gente. No se le puede ocurrir una excusa para no hacer algo o no estar en algún lugar. Siempre vas a decir que sí y siempre estás dispuesto a todo.

9. La gente siempre esperará que recojas las cosas.

¿Tienen algún problema? No van a sudar. ¿Necesitan que se haga algo? No les preocupa. ¿Hay algo de lo que necesitan ser atendidos? No se molestarán. ¿Ellos necesitan ayuda? No preguntarán. ¿Por qué? Porque saben que siempre estarás ahí para recogerles las cosas. Se volverán dependientes, esperarán que usted tenga todas las respuestas, todos los recursos, todas las cosas que necesitan en cualquier momento. Porque ahora eres 'esa persona'. El que siempre pueden buscar y llamar para arreglar cualquier cosa.

10. La gente siempre te dará por sentado.

No importa lo que hagas, no importa cuánto esfuerzo dediques, no importa cuánto tiempo dediques, la mayoría de las veces, la gente pasará por alto todo lo que hiciste. No te lo agradecerán porque no lo pensarán. Te encontrarás arrepintiéndote de ponerte en posiciones incómodas para otras personas. Comenzará a darse cuenta de que no todo vale la pena. Descubrirás que debes detenerte porque ya no ves el sentido. Pero no es así. Es quien eres. Eres desinteresado y ellos son egoístas. Permanecerá así para siempre.



Porque al final del día, las personas desinteresadas hacen cosas por los egoístas.